De este modo, las tensiones internas a la hora de configurar la lista habrían estado centradas en la figura de Diego Cañamero, cuyos problemas con la justicia han determinado que no opte a un escaño en el Parlamento pese a que, en un principio, el código ético de Podemos no le impediría representar a la formación ya que en su historial no rezan delitos de corrupción.